Imagina ahora que estás en un hermoso jardín sereno, un lugar de total seguridad y aceptación.
El sol es cálido y suave sobre tu piel.
Una brisa ligera lleva el aroma de flores recién abiertas.
En este jardín hay un estanque claro y quieto que refleja perfectamente el cielo.
Al mirar dentro del estanque, ves tu propio reflejo aceptado con amabilidad.
Ese reflejo representa tu ser interior, lleno de potencial y valor.
Aquí eres libre de soltar viejas creencias y abrazar la compasión.
En este estado profundo, tu mente inconsciente está lista para abrazar la autocompasión y la aceptación corporal.
Imagina que cada vez que piensas en tu cuerpo, una luz cálida y amorosa te llena desde dentro.
Esa luz representa amabilidad y aceptación.
Te recuerda que tu cuerpo es tu hogar, digno de cuidado y respeto.
A medida que avanzas en tu proceso de pérdida de peso, esta autocompasión se convierte en tu base.
Naturalmente eliges alimentos que te nutren.
Y movimiento que disfrutas.
Porque amas y honras tu cuerpo.
Viejos hábitos de crítica se desvanecen.
Son reemplazados por una voz interna suave, comprensiva y amorosa.
Como un árbol que desarrolla raíces fuertes, tu autoaceptación crece.
Te vuelve más resistente.
Más estable.
Más confiado.
Cada paso que das hacia la salud es un acto de amor propio.
Y te sientes orgulloso de tu progreso.
Esta compasión también te acompaña en los momentos difíciles.
Te perdonas con facilidad.
Y continúas avanzando.
Tu cuerpo responde con gratitud.
Y se alinea con tus metas.
Ahora imagina tu futuro cercano, con esta autocompasión integrada en tu vida diaria.
Te despiertas agradecido por tu cuerpo.
Lleno de energía.
Motivado.
Al mirarte al espejo, ves fuerza y belleza.
Y hacer elecciones saludables se siente natural y fácil.
En este camino, te sientes apoyado por tu aceptación profunda.
Los tropiezos se convierten en aprendizajes.
Te mueves por tus días con seguridad.
Sabes que el amor propio es tu herramienta más poderosa.
Este futuro está tomando forma ahora mismo.
Lleno de paz.
Lleno de claridad.
Lleno de transformación positiva.
Ahora te traeré de vuelta a la conciencia plena, llevando contigo todas estas sensaciones positivas.
Uno.
Comenzando a regresar, sintiéndote centrado y tranquilo.
Dos.
Despertando suavemente, tu cuerpo ligero y relajado.
Tres.
Haciéndote consciente de la habitación a tu alrededor.
Cuatro.
Casi completamente despierto, con una profunda sensación de paz.
Cinco.
Ojos abiertos, sintiéndote renovado, positivo y listo para tu día.